Ibiza nos ofrece muchas posibilidades para disfrutar de la isla. Una escapada romántica de fin de semana a Ibiza te ofrece dos días para desconectar al máximo. Un día te proponemos alquilar un barco y el otro un tour en jeep.
1ª parada : La torre y la cala de Sa Sal Rossa
El nombre exacto es Torre des Carregador y se encuentra situada al final de Platja d’en Bossa, en el extremo sur. Justo al lado está la cala de Sa Sal Rossa, motivo por el que esta torre es más conocida por ese nombre. Desde la torre se disfruta de unas vistas panorámicas preciosas de los islotes que están camino de Formentera, de Platja d’en Bossa e incluso de Dalt Vila. Esta torre es una de las más antiguas de la isla y fue construida en el siglo XVI para proteger al personal que trabajaba en las salinas, constantemente amenazado por el ataque de los corsarios piratas. Un punto de partida perfecto para comenzar vuestro plan de escapada de fin de semana a Ibiza.

Torre des Carregador
La Xanga
La cala de Sa Sal Rossa, también conocida como La Xanga, está ubicada a los pies de la torre, a continuación de Platja d’en Bossa, dentro del Parque Natural de Ses Salines. Es una cala rocosa, con algunas casetas varadero. Aunque está en una zona muy concurrida en verano (Playa den Bossa), los turistas prefieren las playas de arena y es muy común llegar a la cala y no encontrar a nadie incluso en temporada alta. Sus aguas son cristalinas y sus vistas muy pintorescas gracias al pequeño islote (Illa de sa Sal Rossa) que está justo en frente y a las casetas de pescadores, a ambos extremos de la orilla.

Cala de La Xanga
¿Cómo llegar?
La forma más rápida es conducir hasta el hotel Palladium y desde ahí caminar hasta la torre. También se puede acceder desde la Cala de Sa Sal Rossa, por la carretera de Salinas hasta llegar a la iglesia de Sant Francesc. Nada más pasar la iglesia veréis un camino de tierra a la izquierda (Carrer de Marratxi). Coged el primer camino a la izquierda (Camino de sa Sal Rossa) hasta el final. ¡Cuidado con los baches!
2ª parada: Es Cavallet y Salinas
Su belleza tiene fama mundial. Son las playas más conocidas de Ibiza y están declaradas reserva natural de Ibiza y Formentera. Encontraréis primero la playa de Es Cavallet y después la playa de Salinas.
Playa de Es Cavallet
Es Cavallet no puede faltar en ningún plan de escapada de fin de semana a Ibiza. Es un extenso arenal, rodeado de dunas repletas de pinos y sabinas. Fue la primera playa nudista de Ibiza y una de las pioneras del país. Su arena blanca, los tonos turquesas y la ausencia de hoteles y construcciones hacen de ella un auténtico paraíso para desconectar. Pese a ser muy frecuentada, su gran dimensión permite tumbarse en la orilla sin agobios.

Playa de Escavallet
Desde El Chiringuito, el primer restaurante de la playa, hasta el Chiringay encontraréis todo tipo de gente. Desde el restaurante Chiringay hasta el final es la zona más gay, aunque actualmente todo es un mix. Es sin duda una playa aficionada al nudismo, sobre todo pasados unos 200 metros desde El Chiringuito, hasta el final.
Al principio de la playa encontraréis el restaurante La Escollera, con una terraza que permanece abierta todo el año y parking privado para sus clientes. Le siguen en este orden y en dirección hacia Salinas: El Chiringuito y El Chiringay.
Torre de Ses Portes y Cala Pluma
Si optáis por un buen paseo por la playa desde Escavallet hasta el final, encontraréis la torre de defensa de Ser Portes. Continuad caminando paralelo al mar por la costa y encontraréis una serie de pequeñas calitas por el camino. Una de ellas es Cala Pluma, donde podréis parar para daros un baño; el agua suele estar como una piscina. Normalmente si en Es Cavallet el agua está movida, aquí estará calma, y viceversa. En Cala Pluma no hay chiringuito. Una escapada a Ibiza de fin de semana bien completa para no perderse nada de los puntos más emblemáticos de la isla.

Playa de Cala Pluma
Playa de Ses Salines
Si continuáis en dirección a Salinas entraréis en esta playa por el final, llegaréis primero al chiringuito de Sa Trinxa, donde podréis hacer otra parada para recobrar fuerzas a la sombra con un merecido y fresquito mojito. Podéis continuar hasta el final de la playa de Salinas, dejando atrás los chiringuitos de Jockey Club, Malibú y el último (o el primero de la playa según se mire) y reciente Beso Beach Ibiza.
Desde donde estéis toca realizar todo el camino de regreso al parking de Es Cavallet para recoger el coche y continuar el tour. Es una buena caminata. Podéis coger un taxi en las traseras de los restaurantes de Beso Beach Ibiza o Malibú, o regresar andando por el camino que conecta el parking de Salinas con el de Escavallet. Es una oportunidad ideal para recargando bien las pilas con la energía y la belleza de este parque natural. Hacer uso de Google Earth siempre os será de ayuda para ubicar bien el camino.

Foto de la playa de Salinas, dentro del parque natural de Ses Salines, y con el restaurante chiringuito Beso Beach Ibiza, el primero de todos.
3ª parada: Cap d’es Falcó y la cala de Es Codolar
Perteneciente al parque natural de Ses Salines, en un extremo de la playa d’ Es Codolar, se encuentra este cabo conocido por su belleza, sus vistas, la puesta de sol y los aviones aterrizando para coger pista en el aeropuerto. Aquí el hot spot es el chiringuito Experimental Beach, ideal para tomar un cóctel contemplando la puesta del sol y el ambiente de la tarde. Merece le pena echar un vistazo a su boutique, con magníficas prendas de moda y complementos.

Puesta de sol en Ibiza, desde Cap des Falcó y el Experimental Beach Club
¿Cómo llegar?
Después de salir del parking de Es Cavallet y haber retomado de nuevo la carretera de Salinas en dirección a Ibiza, debéis pasar el supermercado y justo a vuestra izquierda encontraréis un desvío. Tened cuidado porque tenéis que cruzar la mediana en una carretera de doble sentido y sólo dos carriles y con no muy buena visibilidad. Si lo veis peligroso os recomendamos seguir un poco más hasta la iglesia de San Francesc y hacer allí el cambio de sentido. Aunque sea algo más largo será más seguro. Encontraréis un cartel indicando el desvío a la playa de Es Codolar y el nombre del chiringuito Experimental Beach. Tras seguir un camino de tierra algo bacheado, pero con excelentes vistas, llegaréis a una pequeña explanada donde aparcar el coche. A veces hay que hacerlo un poco antes, a un lado del camino.
4ª parada: Cala Jondal
Es una playa amplia, con arena y piedras redondas. Encontraréis aquí varios locales muy agradables y con distintos tipos de ambientes, desde el mas familiar al mas cool, lo que la ha convertido en uno de los lugares de moda de la isla para ir a la playa, comer, cenar o ir de copas.
Aquí el más famoso y exclusivo es Blue Marlin, con tumbonas king size y un desfilar internacional de dj’s. Otros restaurantes son Yemanjá (del mismo grupo Blue Marlin) y Tropicana, donde sirven arroces y pescados al borde del mar. No es de las playas más masificadas y suele ser más frecuentada por yates que fondean en las inmediaciones, porque no tienen amarre y aquí están protegidos del viento, porque sus clientes han desembarcado en Blue Marlin, o porque están de ruta hacia Es Vedrá. Aquí podrás cenar o sólo tomar algo para ver el ambiente del Beach Club más popular de Ibiza.

Panorámica de Cala Jondal
Cena en el restaurante japeruvian Coricancha o en el bar San Francesc
Si decidís cenar en otro lugar os recomendamos el restaurante japeruvian Coricancha, en el camino de vuelta, también del grupo Blue Marlin. Lo encontraréis en la carretera de Salinas, frente a la iglesia de San Francesc. Tiene parking privado, una música chill ideal, y buen sonido. Su cocina de fusión japonesa y peruana es exquisita. Otra opción mas económica es el bar San Francesc, que está justo al lado de Coricancha y frente a la iglesia. Las quesadillas y el tartar de atún nunca faltan. Todo es terraza, la carta es sencilla pero rica y el precio muy aceptable. En esta zona de Ibiza los mosquitos son algo común por la humedad de los estanques y porque está en pleno parque natural, así que os recomendamos llevar siempre un anti-mosquitos en el bolso. Un plan de escapada a Ibiza el fin de semana con dos días completos y una experiencia inolvidable.

Estatua de la Iglesia de San Francesc y estanques de ses Salines.












En el municipio de Santa Eulalia perpetúa el blanco encalado de las casas ibicencas tradicionales, donde aún continúan brotando los sabores y olores de antaño. Aquí es fácil disfrutar de una especial elaboración de los productos autóctonos del mar y de la tierra, creando experiencias inolvidables en sus visitantes.
San Juan de Labritja
Este municipio guarda mucho del verdadero aroma de Ibiza, ese encanto natural que comenzó a enamorar en los 50 a los primeros viajeros de todo el mundo. Visitar la localidad de San Juan de Labritja en cualquier época del año es un lujo que os permitirá sentir la verdadera esencia de Ibiza. Sus almendros en flor, las rutas naturales y fiestas tradicionales. Su gastronomía es buenísima, totalmente tradicional y sin artificio. Sus atardeceres en el campo son rojizos y anaranjados repletos de flores y de verde, y en el mar el color pasa por todos los tonos de azul, con continuos cielos violetas.
Son muchos los que tras conocer este municipio se preguntan por qué no habían elegido antes Ibiza como destino de vacaciones, y otros como segunda residencia. Un lugar que invita al descanso, a la armonía y a la paz interior.
Para el amante de la exclusividad y los que desean perderse por la isla de Ibiza, la zona interior de Santa Inés (Santa Agnes de Corona) ofrece tranquilidad y belleza, con hoteles rurales y agroturismos llenos de encanto. También San Mateo, donde se concentran todas las bodegas de vino de Ibiza. Sin olvidar las playas vírgenes de San Antonio, como Cala Salada y Cala Saladeta. Y más paradisíaco aún la costa norte, con lugares tan mágicos como Punta Galera, Ses Margalides o Cala Aubarca.
Para cerrar esta travesía de naturaleza, lujo y magia, es imprescindible recomendar las puestas de sol desde la costa de este municipio de San Antonio, una experiencia que se puede vivir como una fiesta multitudinaria cada tarde de verano desde Ses Variades, o con total discreción desde un yate o velero privado, los exclusivos beach-clubs o restaurantes de la bahía de San Antonio.
San José de Sa Talaia

Otra posibilidad es perderse en alguno de los muchos rincones del municipio, ya sean sus calitas o un pueblecito blanco de interior para disfrutar de la tranquilidad y el anonimato. Pasar unos días en Sant Josep supone disfrutar de la naturaleza en estado puro, pero sin renunciar al lujo: villas, restaurantes, beach clubs, discotecas míticas, hoteles, yates, barcos…
Ciudad fundada por los fenicios hace 27 siglos, conocida como “Vila”, es la capital de los ibicencos. Es el municipio que concentra la mayoría de las actividades culturales y sociales durante todo el año, con una extraordinaria oferta de servicios: gastronomía, ocio y sobre todo patrimonial.

El barrio de La Marina, más plano y con menos pendientes, se encuentra justo fuera de la muralla y se extiende hasta el puerto antiguo, también conocido como Puerto Viejo o Ibiza Magna. Sus fachadas también son muy bonitas, encaladas en blanco, con floridos balcones con buganbillas y tiendecitas y restaurantes en sus bajos. EL barrio de La Marina os ofrece multitud de locales donde comer, escuchar música, tomar una copa o simplemente pasear y sentir su increíble personalidad.

Al final del puerto, pasado Botafoch, encontraréis la playa de Talamanca. Es la única de la ciudad, amplia, de aguas tranquilas y poco cubrientes, con una estupenda oferta gastronómica. Algunos días la playa parece una piscina inmensa. Además dispone de duchas y zona de cambio, para salir estupenda de la playa.
Cuando llega la noche el punto neurálgico se traslada a la zona nueva de la ciudad: Marina Ibiza y Botafoch. Son barrios de construcción más reciente, con cuidado diseño exterior y apartamentos de lujo, la mayoría enfocada a estancias vacacionales. En sus puertos deportivos de Marina Ibiza y Botafoch, con amplia oferta de restaurantes, tiendas, clubs y cabaret, comienza cada noche el glamuroso despliegue del V.I.P. power.
Ibiza es un paraíso en el Mediterráneo y como dicen todos los que la conocen “no hay mejor sitio para estar en verano”. Las opciones son muchas, y pasar un día en barco de alquiler en Ibiza o Formentera es nuestra recomendación principal. El abanico de barcos de alquiler para day charter por días en muy amplio, desde lanchas motoras a yates de eslora pequeña, grande, con más capacidad de invitados o con menos; tanto para presupuestos reducidos como auténticos yates de súper lujo.
















































